En este blog recordaremos los viajes que hemos hecho; con los amigos, con la familia o nosotros dos solos. Poco a poco iremos escribiendo todos aquellos viajes, de los que tenemos notas guardadas, y los iremos incorporando para recordarlos. Al menos, esa es la intención.

VIAJE A SANTIAGO

Esta es la crónica de un viaje, que el más desmemoriado de los viajeros tiene a bien relatar, para que no caiga en el olvido. 




PROLOGO 

    Muchas veces nos hemos reunido para tomar alguna cerveza y siempre e invariablemente hemos hablado de la posibilidad de hacer un viaje todos juntos. Ya ha habido precedentes: Últimamente Berlín y Tarragona, anteriormente Portugal, Marruecos, Málaga, Cádiz, etc.

    Muchas veces hemos propuesto destinos sugerentes: Venecia, Estambul, Amsterdam, etc., pero o bien por que hacía falta mas tiempo o salía muy caro, o bien porque no había vuelos, o el horario no era bueno, nunca nos decidimos por uno de ellos. 

    En fin, para no alargar la cosa, viendo que el personal no se decidía y que así no íbamos a ningún lado, tuve la ocurrencia de proponer dos posibles destinos, Palma de Mallorca y Santiago de Compostela, y como todo el mundo sabe, nos decidimos por este último por varias razones: Era un viaje corto de fin de semana, salía baratito, el horario de aviones era bueno y sobre todo porque la Dolo tenía mucho interés en abrazar por detrás al Santo.


DATOS

Lugar: Santiago DE COMPOSTELA

Fecha: del 25/03/2011 al 27/03/2011


Coste: Avión..................... 67 €

Alojamiento y desayuno... 48 €

Coche............................... 29 €

Comidas y otros................106 €

Total por persona............. 250 €


Viajeros:         Manolo y Mabel ( los Cata) 

                       Isa y César (los solteros)

                       Pepe y M. Dolores (los Olmedo) 

                       Carmen y Nono (los Nonos) 







I – viernes 25 de Marzo de 2011



Nos recogió Manolo a las tres menos cuarto en punto en la puerta del “Marinero” y Recogimos a su vez a Mabel a las tres en punto en su lugar de trabajo (son las únicas horas exactas que recuerdo de todo el viaje) así que a las tres y algo estábamos en el aeropuerto.  Allí nos estaban esperando casi todos los protagonistas de esta aventura sentados en un banquito.  Digo casi todos porque César había hecho la que fuera su primera desaparición a lo largo del viaje, nadie sabía donde estaba ni cuando aparecería, la excusa que había puesto para largarse era que tenía que guardar en algún escondite un bote de espuma de afeitar, y para ello iba a contar con la ayuda de la policía del aeropuerto, a la que amablemente le iba a pedir colaboración.  Nos quedamos estupefactos, pero nadie hizo ningún comentario y seguimos el viaje como si nada.


Bueno, como si nada no.  Maria Dolores astutamente, aprovechó la confusión para drogar a Pepe, y a la orden de “tómate dos ya”, Pepiño, sumiso y obediente se zampó las pildorillas.


El avión salió a su hora, iba lleno y estábamos rodeados de tunos,   Pepe ni se enteró, pero el viaje fue rápido y sin complicaciones, y a las seis más o menos estábamos en el aeropuerto de Santiago, donde César hizo su segunda desaparición.  ¿Qué extraño no?, otra vez en el aeropuerto, ¿a ver si va a haber algo raro?. Cuando por fin apareció, recogimos los coches reservados -dos SEAT Exeo-, ampliamos la cobertura del seguro para quitarles la franquicia y pusimos rumbo a la ciudad.



En el camino había un control policial, pero nosotros íbamos tranquilos, porque César venia en nuestro coche. Ahora que lo pienso desde la perspectiva que da el paso del tiempo, creo que el control policial tenía algo que ver con las desapariciones de César en los aeropuertos y con el bote de espuma de afeitar. De todas formas llegamos a la ciudad pronto (del aeropuerto a la ciudad habrá unos 15 Km.), aparcamos en las inmediaciones del hotel y cargamos cuesta arriba con las maletas hasta el mismo.



El hotel donde hemos estado alojados se llama AVENIDA, está en la Rua da Fonte do San Antonio nº 5  y tenía solo 1 estrella pero gorda.    Se trata de una casa antigua, recientemente rehabilitada, resultaba limpio y correcto, pero lo mej or es que era barato y el desayuno estaba incluido. 




Tenían las habitaciones preparadas, incluso una con camas separadas para los Solteros. Los Catas y los Solteros se quedaron en la planta primera y los Olmedos y los Nonos fueron a la 4 planta, el trayecto hasta las habitaciones era largo y sinuoso, pero al final nos lo aprendimos.




Después de descansar un rato, sobre las ocho y media, nos fuimos a dar una vuelta por el centro de Santiago, para hacernos una idea,  y lo primero que hicimos es lo que normalmente hacen las personas normales a las ocho y media de la noche. Merendar.  Así que alguno se Jincó un chocolate con churros y otros solo el chocolate con una ensaimada.  Yo creo que esto fue el pistoletazo de salida para el comienzo de lo que ha sido un gran fin de semana gastronómico; si a las ocho y media de la tarde eres capaz de tomarte eso, entonces eres capaz de cualquier cosa, por lo menos hay que intentarlo. Si hay que vomitar…. se vomita.


Al final nadie vomitó -al menos eso creo, porque ha habido muchas idas y venidas a los servicios y dentro de ellos nunca se sabe lo que hace cada uno- y después de la merienda y ya repuestos, estábamos dispuestos a ver Santiago en todo su esplendor, y a ello nos pusimos.


Describiré este momento en forma de soneto con estrambote, porque se que a Pepe le gusta.



Mari delante, cual locomotora

tirando de un tren desvencijado,

tras ella un Nono acomplejado,

un plano en su mano triunfadora.


Manolo el grande se convierte ahora

en nuestro tesorero respetado,

recauda el dinero en cualquier lado 

desde el ocaso del día hasta la aurora.


Macarmen y Mabel siguen la senda

que amablemente les abre este cortejo

y Don José les ameniza la velada


Los solteros desaparecen tras la tienda 

no se sabe si a cazar algún conejo 

o para poder echar una meada.


Así transcurrió nuestra la velada

y acabamos  la tarde contemplando

monumentos, plazas, calles y hasta el Santo.




Como es natural, todo este trajín pasó factura y al momento nuestros estómagos se vaciaron, así que suplicando a Manolo que nos indicara el camino hacia el abrevadero, ya que tenia una lista de los sitios donde comer, pusimos rumbo a la pulpería “Os Concheiros”  situada en la calle del mismo nombre.


El lugar resultó ser una tasca típica con mesas largas de madera y banquitos a los lados, con aspecto cutre, donde nos pusimos ciegos de pulpo, queso con anchoas, queso de Arzúa solo, carne adobada frita, jamón asado en finas lonchas, y un pan de primera, todo con cervezas y ribeiro de la casa. Muy recomendable ya que estaba todo bueno y además barato.


Después de esta opípara pitanza nocturna nos retiramos a nuestros aposentos con la intención de levantarnos al día siguiente temprano, aunque algunos protestamos,  para irnos de viaje por la Galicia profunda, pero esa es otra historia.



II – Sábado 26 de Marzo de 2011



Todos fuimos apareciendo por el comedor a la hora de la apertura, las ocho y media, cada cual con su cara de sueño. El que al parecer durmió menos de todos fue César, según el por culpa de Isa, el pobre desconocía como roncaba.


Después de pegarnos un buen desayuno, dándole sobre todo al pan gallego, salimos del hotel, cogimos los coches cuesta abajo por la Rua do Castrón Douro y tomamos una carretera de monte para visitar la Ciudade da Cultura  que es un conjunto de edificios a los que les han dado la forma de la montaña que han quitado para hacer esos edificios.  Digo yo, no seria mejor haber dejado la montaña donde estaba y haber hecho el edificio en otro sitio, por ejemplo, en la playa. 




Aprovechando esta primera parada nos desapareció César otra vez. Esto no lo voy a repetir mas para no ser cansino, pero el lector puede tener la seguridad de que en cada parada desaparecía alguien, y ese alguien solía ser César. Incluso en los episodios de la fauna que relato más adelante. Cada cual que piense lo que quiera. 



También hay que decir que los demás aprovechaban para retratar lo que podían, todos con la esperanza de pillar al desaparecido en “sus ocupaciones”.



Abandonamos este monte ficticio y volvimos a Santiago para visitar la Colexiata Santa maría a Real do SAR, que en el fondo es una iglesia con los pilares tan inclinados que da un poco de mareo.  



Yo me quedé en los coches vigilando por si desaparecía alguien más y no la vi ese día.  Ya por fin salimos de Santiago, los Olmedos iban con los Nonos y los cata con los solteros.


Partimos de Santiago por la AC250, y al pasar el aeropuerto nos desviamos por N 547 en dirección a Arzúa, cuna del queso que nos habíamos zampado la noche anterior a ver si veíamos algo interesante, pero allí no hay nada.





Seguimos intentándolo en Melide donde paramos y nos acercamos una iglesia que había en la travesía del pueblo y que resultó ser la de san Roque.  Como su visita fue rapidísima porque estaba cerrada, decidimos explorar el pueblo para conocer sus otros monumentos y dimos con la plaza consistorial, que tenia el consistorio propiamente dicho y otra Iglesia cerrada. Visto lo visto, que era bien poco, abandonamos Melide no sin antes tomar unos cafés.




Fue el momento decisivo del viaje, en el que nos adentramos a través de carreteras locales y con Sobrado como destino, en la Galicia profunda. A lo largo y estrecho de estas carreteras, pudimos observar los campos, bosques, arroyos, flora y fauna de estos parajes, pero sin duda lo que mas nos impresionó fue su fauna, tanto la bípeda como la cuadrúpeda, tanto en forma de humano asalvajado con pinta de mafioso como de reses cabreadas. El uno estaba cabreado por creer que era fotografiado, las otras ídem por no poder pasar por su camino. ( evidentemente de estos hechos no hay fotos, ya que peligraba nuestra integridad física)


Siguiendo con nuestro viaje cultural, llegamos a sobrado, donde destaca un gran complejo arquitectónico, el Monasterio de sobrado dos Monxes  de la orden Cisterciense, con su entrada bajo arco, explanada, casa de audiencias (actualmente hospedería,  e iglesia con dos torres desmesuradas de 1676 con decoración sobrecargada. 







Pudimos ver por dentro el monasterio con sus tres claustros y la Iglesia,la cual estaba vacía, salvo algunas tumbas y una maqueta de la catedral de Santiago, también vimos las cocinas  y al partir... pisé una gran mierda. Dicen que trae buena suerte, a mi no me lo parece.








Por fin pusimos rumbo al verdadero destino de este viaje, Villar de Donas, pueblo cuna del románico (aquí se inventó) y paraje idílico que acoge a la principal Iglesia de Galicia, aunque algunos se empeñan en decir que no, que la principal es la de Santiago, no hay que hacerles caso, es envidia. 












la mala suerte de que estaba cerrada y además llovía bastante , por lo que la visita fue rápida y tampoco pudimos verla por dentro. En fin otra vez será.




Seguimos nuestro camino para llegar a Lugo lloviendo, tarde y hambrientos y para colmo Manuel, nuestro experto gastronómico se hizo un lío y no sabia indicarnos un buen sitio, pero tuvimos la suerte o mejor dicho la habilidad, para dar sobre la marcha con un restaurante el “O Muiño”, 



un viejo molino restaurado al lado del río donde pudimos degustar las siguientes viandas: Vieiras, croquetas de puchero, truchitas fritas, caldo gallego, puchero con todos los avios, incluido el careto del cerdo, ensalada, chuletón de buey tortitas con queso y miel, todo regado con dos botellas de Martin Codax y una de ribeiro que se empapó Isa fundamentalmente. Así salimos del restaurante y nos fuimos a pasear el almuerzo, lloviendo y empapados, todos por fuera y algunos por dentro también.





De Lugo que decir,  después de haber visto Villar de Donas…..,  bueno pues que tiene alguna Iglesia y las murallas.  De entre las Iglesias destaca la catedral con su portada y su cruceiro al lado, las demás iglesias no son importantes ni tienen interés, pero nosotros fuimos a todas, incluso a la de San Froilan, por aquello del hijo de la Infanta, por cierto que esta Iglesia tiene una solería de bonito y pulido terrazo de 2ª a 6,30 €/m2 colocado y pulido.




Las murallas, sí son interesantes, pues se conservan enteras y se pueden recorrer completas, como la muralla china pero en España, y darle la vuelta a la ciudad. De hecho recorrimos un trayecto, pero hacia mucho frío y la Isa casi se nos mata al bajar.




Ahora bien, disfrutar, lo que se dice disfrutar, María dolores. No solo vio todas las iglesias, además rezó en cada una de ellas de rodillas y con las manitas juntas  y para colmo de felicidad, desapareció ( esta vez fue ella, no César ) en una manifestación “pro vida” donde estuvo cantando un rato cual Maria Ostiz y gritando “Viva la Vidaaaaaaaaa”.   ¡ Que mujer ¡.




Después de esta experiencia mundana y a la vez gloriosa, pusimos rumbo a Santiago.  Esta vez fuimos por la autopista de peaje (5 € ) y llegamos a buena hora al hotel. Fue buena idea, porque estaba lloviendo y se hizo de noche y las carreteras de esa zona tienen muchos pueblecitos, aldeas y caseríos, y el consiguiente jaleo de cruces y tráfico.


Nos dio tiempo de descansar muy poco, porque en seguida nos pusimos rumbo a un bar donde cenar, y lo encontramos siguiendo las indicaciones de nuestro “Gastronomium” en una taberna típica de Santiago en la Carreira do Conde “O Abrevadoiro” donde dimos cuenta de un poco de chacina, un trozo de empanada y un par de tortillas medio crudas. El sitio era bonito pero muy ruidoso, no volveremos mas, con una vez es suficiente.




Salimos del bar y aquí se despidieron los solteros, hacia frio, estaba lloviendo y querían dormir, u lo que sea. Seguimos los demás a tomar una copiña camino de la plaza del Obradoiro y allí se desató el cisma. La Dolores quería tomar una copa, pero antes quería volver a ver medio Santiago de noche y lloviendo, que es como hay que ver esta ciudad, y el Nono no y se largó (o sea, yo no y me largué). Así empiezan los grandes problemas, El cisma de Oriente y Occidente, El de Católicos y Protestantes, Las guerras mundiales, etc. Por una tontería. Pero esta vez no llegó a tanto, en la rua do Franco me arrepentí y volví sobre mis pasos, pero ya era tarde, las tropas habían abandonado el campamento y el lugar estaba vacío.





Conclusión nos fuimos todos a la cama, unos antes y otros después, unos con mas copas que otros, pero todos bien acompañados.   Fue un día muuuuuuuy largo.







III– Domingo 27 de Marzo de 2011



Por la mañana, cada uno a su bola, desayunó y se fue a dar una vuelta. Nosotros (los Nonos) fuimos a la Colexiata Santa María a Real do SAR a ver la iglesia por dentro, después a dar un paseo por el centro, catedral, hospedería del seminario y museo del peregrino, Los demás vieron la catedral por dentro, abrazaron al Santo por detrás, y visitaron El monasterio de San Martin Pinario y alguna cosa mas. Sin embargo lo que parece cierto aunque no lo vi, es que  la Dolores a la vez que abrazó al Santo (por detrás) dio un saltito y se encalomó a la chepa del Santo. Fueron unas décimas de segundo pero lo suficiente para irse plenamente satisfecha de este viaje.



Luego todos juntos fuimos a ver la iglesia de San francisco y entramos a ver el parador, antiguo hospital de peregrinos, con sus cuatro patios muy bien cuidados, compramos viandas para llevar ( quesos tortas de Santiago etc.) y nos fuimos a comer. Después de algún que otro intento fallido, comemos en el restaurante  bar Negrera, en la rua de Vilar 77 , una suerte de productos típicos entre los que destaca el mejillón al vapor, la empanada de berberechos, las croquetas de gambas, la empanada de verduras y las anchoas.





Regreso al hotel, recogida de equipajes y traslado al aeropuerto, donde devolvemos los coches. Y aquí viene lo bueno, primero desaparece la Isa, durante un rato y cuando aparece por fin, César, con la excusa de que ha perdido el billete,  se va a buscarlo y no sabemos nada de el durante un rato.¡la tercera desaparición en un aeropuerto!


Por lo demás el vuelo transcurrió sin problemas, pero al llegar a Sevilla, otra vez se repetía el misterio, ¡cuarta desaparición aeroportuaria!  Yo no se lo que es, pero aquí hay algo raro.


Buen viaje.




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